Tu tiempo es solo tuyo.

Tu tiempo es solo tuyo.

Yo no he sido me dice el tiempo culpable
cuando me pasar a su lado envejecido;
despacio amigo, despacio y con tiento,
que el tiempo no se va, ni se ha ido;

despacio, sin prisa, pero sin pausa
sigue tu camino, que no te va mal;
lo importante no es llegar el primero
sino poder llegar a tu tiempo.

Tu tiempo lo tengo guardado,
siempre será todo tuyo solamente,
vayas deprisa o despacio siempre
tus pasos voy descontando, de tu tiempo.

Jecego. Sábado 21 de abril del 18.

Sueño y vida, lo mismo son.

Sueño y vida, lo mismo son.

Penetré en la sombra de tu cuerpo,
en la invisible materia tuya,
en mi mente creció un sueño
y puse la cara tuya.
Santa te puse por nombre,
por imagen tu figura,
por ojos dos estrellas
y como traje, una aurora.
Te llamé cielo en la noche
para con tu luz romper las tinieblas,
las estrellas se llamaron luceros
que iluminaron tu universo.
Chifleta me llamaron mis amigos,
lunático de noche de luna,
y soñador, los que me vieron
subiendo la escalera del cielo.
Perdido en ollas de silencio
buscando la noche oscura,
donde el silencio se oye
y la voz del gallo retumba.
Todo es vida, tiempo y sueño:
primavera, verano, otoño e invierno;
y cada uno a su manera
viaja con su tiempo a cuesta,
siempre mirando al poniente
por si tiene suerte y llega.


Jecego. Viernes 20 de abril del 18. 

Preciosa rosa

Preciosa rosa
te veo triste y llorosa,
triste y mal herida, sangrante,
este viento de levante te hirió, moviendo
tus propias espinas punzantes
que se clavaron en tu piel;

pero tú valiente, y primorosa flor
niegas tu dolor y sigues
tan campante como ayer,
mostrando con placer tu candor
más allá de la fractura de tu piel.

Mañana abrirás tu capullo
para mostrarme orgullosa reina
que tus pétalos son tu vida,
y tu perfume flor querida
el embrujo con que sueño.

Te miraré y tomaré como ejemplo
de valor;
callaste sufriendo dolor inmenso,
para regalarme, de tus pétalos el color,
y con tu perfume un embriagador silencio,
como ejemplo de valor.


Jecego. jueves, 19 de abril de 2018.

Alas para volar.


Alas para volar.

Alas quisiera tener,
alas para poder  volar,
hasta más allá del Teide,
entre el cielo y la mar.

Alas para perderme en el azul
infinito del cielo,
donde las estrellas defienden su brillo
enfrentándose al sol.

Alas para poder llegar
hasta donde la memoria se pierde,
donde no exista la posibilidad
de volver a empezar;
en un confín donde duerme la memoria
hasta un nuevo despertar,

Alas para ir lejos, más allá de la mar.
donde la noche sea luz, amor y paz
para poder volar.


Jecego.

Ahora, cuando nos llega el ecuador

Ahora, cuando nos llega el ecuador,
cuando estamos a la mitad del camino
y no vemos horizonte alguno,
nos sentamos a mirar fotos antiguas;
·       caminamos por los caminos del viento,
·       remontamos las heridas del agua,
·       volvemos a ser quienes éramos,
·       antes de ser parte de un pasado;
·       solo un recuerdo confuso
·       alejado por el viento.
Ahora turbios recuerdos de colores,
de casas y cosas bellas, de amores tibios,
en escenas inolvidables de labios fundidos,
de abrazos que abrazaban nuestro cuerpo
y se volvieron humo que se llevó el aire
y ahora en nuestras memorias, solos quedaron
huérfanos……
sin nadie que les diga algo,
solos, silencios en forma de nubes,
a la mitad del camino
sin saber cuando se acaba
la memoria que llevamos dentro.

Frente a frente contra el tiempo,
frente a frente con la memoria,
frente a frente con aquel recuerdo frágil
que nos devora
a un paso de la muerte
pero aún con vida;
ante una selva de sueños
y un presente que nos mira de reojo
viajando por los caminos del agua,
los del viento y los sueños
hasta que se acaben los latidos del tiempo
que nos quedan, rezagados.


Jecego. Lunes 16 de abril del 18.

Naturaleza del fuego.

Naturaleza del fuego.
Fuente de los siniestros incendios.
Lugar donde todo es nada,
sitio donde se  apaga la llama
cuando se acaba la leña,
la pinocha/a,  y la retama.

Parcela habitada por gente
que cree en las promesas,
de quienes viven a sus anchas
con el sudor ajeno, nuestra frente;
pueblo dormido, sin ganas de ser,
haciéndose a si mismos con vaga ilusión
poniendo alambradas
para que no pase el viento;

gentes que vivimos en los sótanos de la ignorancia,
pueblo aplatanado, conforme con la limosna
de quienes nos explotan con impuestos,
y nos envician con un millón de loterías
y otros juegos, echando nuestras voces al viento
envueltas en nuestros sueños y esperanzas.

Los árboles lloran lágrimas negras,
antes de morir suspiran por nosotros
y animan a despertar;
dejemos de pensar en aviones y loterías
y empecemos a ver la realidad, trabajar
con ese maná que nos regala la tierra.


Pero sin dejarnos explotar por los que autorizan la competencia desleal de quienes no pagan aranceles ni seguridad social y encima,“cobran”.¡¡ y como cobran!!

Se rompió la noche.

Se rompió la noche.

Acabo de romper la prisión de la noche
y descubrir un precioso amanecer.
Acabo de ver, sí, de ver, tus ojos mujer
diciéndome, que eres un nuevo astro rey;

oigo, pienso, veo y digo:

no se si es verdad o mentira, pero
estoy empezando a ver, con tu sol;

sí a ver, a ver entre las sombras
la belleza de un mundo de colores,
y a la vez, alejarse la noche
que no me dejaba ver;
gracias a la luz preciosa de tus ojos,
se rompió la noche que me cegaba.


Jecego. 14 de abril del 18.

Hágase la luz.

Hágase la luz, y la luz se hizo;
que se rompa el silencio,
y brotó la palabra que lo rompió
y con ella, nació el amor que se quedó;

de una caricia, brotó un te quiero,
con una mirada un compromiso,
y porque Dios quiso, nos encontramos
en este paraíso perdidos; tú y yo, perdidos.

La luz rompió las tinieblas del hombre,
y pudo ver un mundo con una mujer;
una flor, un duende: el amor y unirse a él,
y con esa luz, mirarse y verse,
y luego quedarse para siempre,
en la orilla de un río tapado por la noche.

Hágase la luz dijo un hombre,
y se hizo la luz que lleva su nombre,
y con ella busca el tuyo, en la noche
sin importarle nada, cuando ni donde….

Jecego. Lunes 09 de abril del 18.