Pensaba equivocado.


Pensaba equivocado.

Confundí la luz del sol
con la de tus ojos
y quedé dormido, soñando.

No me importa que se apague el sol
ni que la mar se haga desierto;
y si tú no estás, para qué me sirve el cielo,
si cuando me falta tu luz desaparece mi cuerpo.

Mirándome en tus ojos vi un horizonte negro
y el desierto que dejó la mar;
allí el iris mezcló sus colores y  se hizo la noche
donde todo es nada, y tu yo, la  mar.

Nada es lo mismo aunque todo sigue igual,
la mar sigue en el desierto que yo había creado,
al cerrar mis ojos y quedar dormido
cuando me despertó el sol sobre la mar.

No dejes que los sueños cambien tu rumbo,
el sol de cada mañana te iluminará el camino
que habías perdido un momento
porque lo había roto un mal sueño;
o la luz de tu sol se había dormido.

Jecego.

El Teide.


El Teide.

Besa al cielo su cumbre helada
con la cálida caricia de su fuego;
se irisa el cielo y la tierra canta
los amores secretos en la montaña;
se sumó la Orotava al evento y baila
en su fiesta de compromiso con el Puerto;
y se abrazan con cariño los dos pueblos
a los pies del Teide bravo;
que con su corona helada
y su pecho ardiendo,
guardan su secreto.

 Jecego.

 

Canarias en un amanecer nuevo.


 

He visto un amanecer lúcido y florido
que presagia un día cálido y hermoso,
una página en el tiempo que ilumina
la sombra de mi Teide que reposa dolorido.

Me gustaría describir con palabras mías
la belleza sublime que estoy viendo,
pero no puedo, o no sé donde están
esas bellas palabras que no encuentro.

No buscaré  más en mi léxico pobre y gris
los colores que buscaba en mi pecho,
los buscaré donde tu vayas, mi jardín
que guardas todos los colores del cielo;

y veré con mis propios ojos
todas las Islas Canarias en su océano,
y un arco iris  de ensueño muy lejano
guardando mis palabras.

Jecego. 18/05/17.

Puede ser.


Puede ser.

Puede ser una estrella que volaba
o una nube  de paz y amor que se iba;
o quizá el eco de tu imagen que buscaba
un lugar para descansar y me encontró;

cerró sus alas en un espacio libre de mi ego
y quedaste junto a mí, por un momento,
te gustó nuestro encuentro y quedaste
haciendo del tiempo, nuestro tiempo.

Puede ser que el amor y espíritu de Dios
haya dado color y vida a nuestro silencio,
y lo que solo parecía un momento
se hizo eterno en tu corazón;

puede ser que apareciera un nuevo sol
de donde tomaron las estrellas su luz,
luego se hizo amor, el silencio,
y todo quedó entre tú y yo;

una luna que se iba
y un sol que se quedó……..

Jecego. 17/05/17,

Un beso con color de rosa blanca.

Un beso con color de rosa blanca.

Me pides nena preciosa
que te escriba un poema
con sabor a hierbabuena
y colorido de blanca rosa;

lo haría con mucho gusto
si ese arte tuviera,
pero para no darte un disgusto
haré con mis letras lo que pueda;

para satisfacer tu deseo
haré de la nada un poema,
con color y perfume de rosa
y sabor a hierbabuena.

Plantaré en tu pecho la rosa
y en tu boca la sabrosa hierba,
taparé con mis labios tus ojos
para que al abrirlos no sepas,
quien te dejo ese sabor a besos
que dejó tu alma llena;

se que sospecharás de mi
por ello resuelvo tu sospecha,
volviendo a tus labios a dejarte
el último beso que me queda,
con el color de una rosa blanca
y el sabor a hierbabuena…..


Jecego.

Estoy perdiendo la fe.


Estoy perdiendo la fe.

Sol, dame tu luz criadora

para que mi fe creadora

borre de mi mente esa sombra

que oscurece mi mente ahora;

dame sol claridad y sosiego,

dame de tu luz esplendorosa

ese ápice que lleva consigo

la más hermosas de las rosas; 

dame cordura, amor y templanza

dame de ti lo que tengas bueno,

no quiero ser el veneno

que llevan los que no aman;

la fe siempre fue, parte de mi vida,

y aunque a veces la siento perdida,

la busco a mi alrededor y encuentro

en un rincón abatida, durmiendo;

no quisiera perderla del todo

he vivido tanto tiempo con ella,

que no podría vivir sin tenerla 

porque  es mi inspiración;

por eso me aferro a ella con fuerza

y vamos de la mano como antaño;

porque la fe alivia el daño

que la vida nos da como castigo.


Jecego. 13/05/17.

Envidia te tienen las flores

Tan hermoso es lo feo cuando lo miras con ojos de envidia,
como hermoso es el cielo cuando muere el día;
son tus ojos amada mía los que iluminan mi mundo
dentro de una isla solitaria tuya y mía,
donde la envidia es nuestro gran enemigo
y el silencio esa voz que nos domina;

envidia dan las flores
por hermosas y sumisas;
son esplendorosas y lo saben
pero nublan su belleza
y muestran como regalo
que satisface tu codicia.

Dejando que tu seas la más hermosa
del ramo, y acompañarte en tu estima

Jecego.



Así viven los muertos.

 

Nací en una página nueva,

fui cometa y viví en el cielo;

me crucé con muchas estrellas en mi camino,

ahora en silencio aparcado en el suelo

estoy muerto, sin luz y sin cielo

fuera de mi universo, sin mi Venus, perdido.

 

Jecego. 11/05/17.